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Colección: Historia
de las presidencias argentinas
Autor: Ignacio
Massun
Formato:
16 x 23 cm.
Cantidad de páginas:
224
ISBN: 950-888-195-X
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Comentario
Este
es un libro de carácter histórico. no pretende ser ni un
rosario de elogios a la figura del Dr. Raúl Ricardo Alfonsín,
presidente de los argentinos entre 1983 y 1989, ni tampoco hacer una crítica
despiadada ni injusta. Refleja los hechos de su difícil gestión
y los analiza desde una óptica tan desapasionada como resulta posible,
para un libro que se refiere a un período tan candente de la historia
Argentina. Se describen desde las iniciativas que dejarán a Alfonsín
en la historia como a un prócer de la democracia, hasta sus errores
que condujeron a la crisis económica más grave de la historia
nacional.
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Fragmento destacado
¿Hay
dos Alfonsín?
Podríamos decir que
Alfonsín es un prócer de la democracia, un infatigable luchador contra
los golpes de estado, una persona de una ética intachable, uno de los
pocos políticos de nuestra generación que puso todo su esfuerzo en el
cumplimiento de las promesas electorales, un hombre de una enorme coherencia
en su pensamiento que luchó contra realidades adversas para llevar a cabo
sus ideales, y al mismo tiempo un político realista que supo adecuarse
a las durísimas circunstancias que lo rodearon durante su gestión, un
infatigable luchador por la unidad nacional que no dudó en convocar al
diálogo a todos los sectores de la sociedad para que sus políticas no
exigieran sacrificios innecesarios, un estadista capaz de pensar en grandes
proyectos que iban a trascender su paso por el gobierno, que fue incomprendido
e injustamente atacado por sindicalistas y empresarios, que conspiraron
contra su gobierno tanto algunos partidos políticos como la banca internacional
y no mentiríamos. También podríamos decir que Alfonsín era un político
intolerante que acusaba de golpistas a todos los que discrepaban con él,
fueran de derecha o de izquierda, que hizo de la denuncia de golpe de
estado una herramienta para cosechar votos o desacreditar adversarios,
que no supo comprender que la realidad política y económica no daba margen
para sus deseos políticos, que era un voluntarista que pensaba que con
su fama de demócrata podía doblegar a los sindicatos, a los opositores
y a los poderes mundiales en constante concentración, que sus deseos personales
lo llevaron a pretender la división del sindicalismo, a destruir el peronismo
todo con el objetivo de llevar a cabo un impracticable "tercer movimiento
histórico", que no supo capitalizar el éxito del plan austral dilapidándolo
con medidas demagógicas y falta de decisión política para llevar a cabo
las reformas que tantas veces anunció, que en vez de ejercer las facultades
constitucionales y el enorme prestigio que había ganado se dedicó a mendigar
concertaciones sociales que lo llevaron a su más estrepitosa caída, y
tampoco mentiríamos. Y entonces ¿Quién fue el presidente Alfonsín? ¿Cómo
puede presentar facetas tan opuestas y no necesariamente contradictorias?
Este es el cometido que nos proponemos para este capítulo.
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